NERVIO TRIGEMINO Y LA SALUD GLOBAL

El nervio trigémino o quinto nervio par craneal es el principal nervio de la boca y el mayor de los pares craneales en el tronco del encéfalo.

Es el responsable de transmitir la sensibilidad de las encías, de los dientes, de la mucosa oral y de parte de la lengua, pero también de la piel de la cara y de la ATM. Además es el responsable del movimiento de los músculos masticatorios.

Pero la importancia de este nervio no acaba en la boca. El trigémino está relacionado directamente con el resto del organismo a nivel de las conexiones neuronales con los otros pares craneales en el tronco del encéfalo. Concretamente en la formación reticular (en verde en la imagen) que engloba y relaciona los núcleos sensitivos del trigémino (en la imagen en gris) con los núcleos de los demás pares craneales (en rojo en la imagen).

Estos otros pares craneales se encargan de funciones como la respiración, la deglución, los sentidos (olfato, gusto, oído, equilibrio, visión, tacto) e incluso la trasmisión del dolor, la postura corporal y la maduración intelectual y afectiva. Y por ellos discurre además la red del sistema neurovegetativo que regula funciones como el lagrimeo, la salivación, el ritmo cardiaco, la dilatación de la pupila, la actividad digestiva, la secreción de hormonas, la micción, etc.

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De manera que cualquier alteración funcional que sensibilice al trigémino podrá repercutir en cualquier zona del cuerpo

El nervio trigémino es tan importante que incluso el desarrollo embriológico del ser humano parte de la boca.