Si ya desde niño se usa la boca en lugar de la nariz para respirar, el líquido lagrimal que llega a las cavidades nasales a través del conducto lagrimal se estanca irritando la mucosa y causando rinitis. Y debido a que la exhalación no es nasal, las secreciones se acumulan en los senos paranasales. Este ambiente, sin la limpieza natural de la respiración correcta, ofrece condiciones favorables para la aparición de bacterias y, por lo tanto, para infecciones que causan sinusitis, otitis y mastoiditis.

Con la respiración oral, el aire que pasa a través de la boca no se humedece, no se filtra y su temperatura no aumenta para igualarse a la corporal. Esto irrita los bronquios y los bronquiolos, causando la aparición de bronquitis y asma bronquial.

Al tener la boca permanentemente abierta, se alterará la deglución y la posición de la lengua por lo que, por un lado,  habrá un estímulo irritativo de las amigalas apareciendo hipertrofia amigdalar y vegetaciones, y por el otro, crecimiento inadecuado de los maxilares y maloclusiones. Si el maxilar superior es demasiado pequeño o la mandíbula está demasiado atrás el aire tendrá dificultades para llegar a los pulmones. Para compensar esa dificultad el cuerpo adelantará la cabeza para favorecer el paso de aire pero ese adelantamiento habrá que compensarlo deformando otras estructuras: hombros, cintura, piernas.

Cuando el organismo no se oxigena adecuadamente habrá irritación de tejidoshiperactividad del sistema nervioso autónomo simpático. Esto conlleva estrés crónico y ansiedad, trastornos del sueño (insomnio, apneas, cansancio diario, nicturia o eneuresis, terrores nocturnos), problemas cardiovasculares (arritmias, hipertensión arterial), pérdida de atención y memoria, trastornos de comportamiento e hiperactividad, dolores corporales generalizados…

Además, si se respira por la boca no se puede masticar bilateralmente (alternando los dos lados de los arcos dentales) porque es necesario dar espacio al aire para que entre durante la alimentación. Resultado: la masticación se convierte en unilateral.

En Salut Dental Barcelona aplicamos el protocolo HBTC-RFA para el tratamiento de todos estos signos y síntomas provocados por la respiración oral.