ENFERMEDADES RESPIRATORIAS DESDE LA BOCA

Una persona que respira por la boca tiene un mal filtrado del aire, por ello es más fácil que padezca de rinitis.

Al expirar entonces tampoco se usa la nariz por lo que las secreciones nasales se acumulan dando lugar a sinusitis y otitis.

La humidificación y el atemperamiento del aire tampoco es adecuado si no se hace por la nariz, ocasionando entradas de aire muy frío en invierno y muy caliente en verano haciendo más susceptible al paciente a las bronquitis y pneumonias e incluso al asma bronquial.

Al perderse el cierre hermético de los labios que es imprescindible para una exclusiva respiración nasal, los músculos perioorales quedarán blandos, sin tono, por lo que no podrán volver a sellar los labios durante los procesos de masticación y deglución de manera que las amígdalas palatinas y faríngeas tienden a crecer (hipertrofia amidalar y vegetaciones) a pesar de que se extirpen debido a la descompensación de la presión subatmosférica dentro de la oronasofarigne.

A nivel bioquímico se dará una disminución de oxígeno y un aumento de CO2 en sangre. Esto provoca una hiperactivación del sistema simpático (la parte del sistema vegetativo que se activa cuando estamos en alerta) que aumenta el estrés crónico y la actividad muscular dando lugar además a trastornos cardiovasculares y digestivos.

¿Cómo recuperar la función respiratoria?

Mediante el protocolo HBTC-RFA que aplicamos en Salut Dental Barcelona podemos recuperar la función respiratoria.