Para vivir, como mínimo, es imprescindible RESPIRAR y NUTRIRSE.

Estas dos funciones dependen directamente de la boca y son claves que determinan el desarrollo craneomandibular, el funcionamiento del sistema estomatognático y por lo tanto la salud de todo el organismo.

Por eso les dedicamos especial atención en Salut Dental Barcelona.

LA DISFUNCIÓN ES EL LÍMITE ENTRE LA SALUD Y LA PATOLOGÍA

Para tener salud es necesario respirar por la nariz y masticar por ambos lados por igual. Sin embargo, los problemas funcionales que nos encontramos tan a menudo los dentistas son respirar por la boca y masticar más por un lado que por el otro.

Respirar consiste en inspirar y expirar por la nariz manteniendo los labios cerrados herméticamente.

Y al comer no se trata de abrir y cerrar la boca si no de triturar y resbalar hacia los dos lados por igual para conseguir y mantener la simetría de las estructuras y evitar bocas viciadas y cuerpos descompensados que sufran dolor en las articulaciones temporomandibulares u otras partes del cuerpo lejos de la boca.

Hay que tener muy claro que los dientes no son solo para masticar o para sonreir. Los dientes si están donde deben estar y trabajan entre ellos como deben trabajar sirven además para mantener un equilibrio.

Por eso si los dientes, aunque se vean rectos y bonitos, no están bien colocados provocarán compresiones en los nervios craneales y disfunciones en el sistema nervioso, cambios posturales compensatorios, disfunciones respiratorias y masticatorias. También disfunciones deglutorias, y fonatorias que precisarán atención.

La odontología, pues, no debe considerarse como el tratamiento solo de los dientes y la encía.

En pocas palabras, los dientes son parte de los huesos de la boca, los huesos de la boca son parte de la cabeza, la cabeza es parte del cuerpo. Todos funcionan armoniosamente entre sí en la salud y cuando una parte de nuestro cuerpo falla afecta a las otras partes.