Una óptima función masticatoria y respiratoria es fundamental para que nuestro cuerpo esté optimizado y nuestras capacidades físicas sean máximas, esto es fundamental para el éxito de los deportistas.

En muchas ocasiones lesiones deportivas recurrentes de las que no se conoce la causa se deben a que el atleta mastica más por un lado que por el otro, de manera que se contractura la musculatura de cabeza y cuello del lado de masticación y -siguiendo las cadenas musculares- se le altera la postura corporal para compensar ese lado contracturado sobrecargando el tren inferior corporal del lado opuesto.

Se hace, pues, necesario analizar si la mandíbula del deportista está bien centrada con sus articulaciones o se desvía hacia adelante o hacia en lado durante la masticación y el cierre de la boca. Este desequilibrio lo captará el nervio trigémino y enviará esa información al sistema reticular que regula las motoneuronas de la contracción muscular.

Pero hay más. Un atleta en los momentos de máximo esfuerzo durante entrenamientos o competiciones respirará por la boca para aumentar la captación de oxígeno. El problema reside cuando fuera de esos momentos de máxima intensidad también respire por la boca. Lo fisiológico es respirar continuamente por la nariz con los labios bien cerrados. Así se aumenta la saturación de oxígeno y se consigue que el tono basal muscular desde el que se inicie la actividad deportiva sea más ideal y con menos riesgo de lesión. Además con la respiración nasal se produce más ácido nítrico que es clave en la resistencia y fuerza atlética.

Lamentablemente estos aspectos no se analizan lo suficiente en medicina deportiva y por ello en Salut Dental Barcelona aplicamos el protocolo HBTC-RFA para los deportistas de cualquier nivel y disciplina que necesiten mejorar su rendimiento.

En el camino a la victoria la boca también cuenta.