RESPIRAR, MASTICAR Y TRAGAR

RESPIRAR, MASTICAR y TRAGAR son las funciones de la boca y a la vez son reflejos muy primarios. Esto es porque son fundamentales para la supervivencia y la salud. Sin embargo la ultraespecialización de la Medicina las ha olvidado condenando a muchos pacientes infantiles a alteraciones de su desarrollo con una salud relativa saltando de médico en médico que pasan a ser adultos con enfermedades y trastornos crónicos que no encuentran ninguna solución.

RESPIRACIÓN NASAL

Es la función neurovegetativa que aparece nada más nacer. Un recién nacido es incapaz de respirar por la boca porque así está diseñado el ser humano. Un bebé solo empezará a respirar por la boca cuando haya algo que le obstruya el paso de aire por la nariz. Eso suele ser amigdalitis o vegetaciones y mucosidad. La respiración oral secará la boca favoreciendo caries recurrentes y alterará la posición de la lengua en la boca a una posición más baja que no será capaz de estimular el desarrollo del niño dando lugar a maloclusiones, problemas posturales progresivos (postero-rotación de la cabeza, cifosis dorsal, lordosis lumbar), trastornos del sueño (ronquido y apnea) que repercuten en el rendimiento escolar, falta de crecimiento por la mala oxigenación. Hay tantos niños en edad escolar que son respiradores orales que se está normalizando la cantidad de catarros, amigdalitis, otitis y alergias y la ingesta exagerada de medicamentos como antibióticos o antihistamínicos que conllevan.

MASTICACIÓN

 Comer es una cosa y masticar es otra.
Comer es meter o que le metan a uno alimentos en la boca, chafarlos y tragarlos para nutrirse y sobrevivir medio sano o medio enfermo.
Masticar es abrir la boca para coger un alimento duro seco fibroso, arrancar un trozo con los dientes, triturarlo enérgicamente con los molares de un lado y del otro por igual con los labios cerrados. Eso estimula los receptores neurales de dientes, articulaciones y músculos. Así se forman niños sanos, que crecen y se desarrollan física y cognitivamente correctamente.
La masticación bombea sangre con oxígeno y nutrientes al cerebro  y a los centros cerebrales de la memoria y del aprendizaje. Por eso mismo la gente mayor que no puede masticar correctamente se deteriora y pierde facultades y capacidades antes que aquella que mantuvo su función masticatoria. 

Lamentablemente la industria alimentaria ofrece cada vez más alimentos muy procesados, triturados o licuados que no requieren esfuerzo masticatorio. Y el estilo de vida actual impide a menudo dedicarle el tiempo suficiente a masticar con calma los alimentos. La masticación es la gimnasia de la boca.

DEGLUCIÓN O TRAGAR

 La deglución se da ya antes de nacer y va asociada al reflejo de succión. Tragamos unas 1200-1400 veces al día y para ello la lengua debe estar bien apoyada contra el paladar ejerciendo fuerza contra él. Diversos hábitos como la interposición lingual o la deglución infantil tan extendida también entre los niños de hoy en día explican tantas maloclusiones y deformidades maxilares puesto que la lengua empuja los incisivos y no expande el paladar para que los dientes se coloquen correctamente.

Visto todo lo anterior, es muy necesario que los profesionales de la salud estén capacitados en conocer los problemas funcionales de la boca. En Salut Dental Barcelona podemos hacerlo.